YOGA, MEDITACIÓN

 
 ¿Por qué practicar Yoga?
 
🌍Los beneficios del yoga en la salud física y mental y su filosofía pacífica fueron los elementos que llevaron a la Asamblea General de la ONU a declarar el 21 de junio como Día Internacional del yoga.
🧘Su práctica acarrea salud y bienestar, un bienestar que no solo proviene de su componente físico, sino de lo mental, emocional, espiritual, de la unidad con el todo.
🕉El yoga combina asanas o posturas de yoga, técnicas de respiración (pranayamas), canto-vibración, meditación y relajación.
 

Son tantos los beneficios que aporta el yoga a nivel físico, mental y emocional, que se dice que su práctica habitual puede cambiarnos la vida:

Refuerza el sistema inmunológico → El yoga ayuda a reducir el nivel de cortisol, (la hormona relacionada con el estrés); está demostrado que unos niveles de cortisol elevados pueden provocar cambios de humor, aumento de peso, presión arterial alta, y problemas de sueño y digestivos, entre otros. Además, unos niveles altos de cortisol en sangre provocan cambios en el sistema inmunológico.
 
 



Mejora la respiración → El yoga enseña a respirar correctamente. La respiración conocida como abdominal o diafragmática, que en la inspiración se inicia en el abdomen para continuar en la zona intercostal y terminar en la clavícula, y en la espiración sigue el recorrido a la inversa, incrementa la oxigenación de las células. 
 


Fortalece músculos y huesos → El yoga ayuda a fortalecer los músculos pero, a diferencia del trabajo de musculación de los gimnasios, evita que se acumule ácido láctico en el cuerpo, lo que provoca fatiga y dolor. En cuanto a los huesos, esta demostrado que el yoga ayuda a reforzarlos y a frenar la pérdida de masa ósea. Además, es fundamental para prevenir lesiones y fracturas, sobre todo en personas con osteoporosis. Con el yoga se consigue mejorar la postura; además, incide en la salud de la columna vertebral.

 


Aumenta la flexibilidad →Uno de los primeros cambios positivos que se perciben al empezar a practicar yoga es el aumento de la flexibilidad, muy importante porque, entre otras cosas, ayuda a evitar lesiones. Es probable que en un principio el cuerpo esté rígido, lo que se percibe con más claridad en las torsiones, pero, con la constancia, estas posturas son las mejores aliadas para aumentar la flexibilidad. También es importante aumentar poco a poco el tiempo en el que se mantienen las asanas. Es fundamental cuidar la alimentación, que debe ser rica en minerales como el azufre y el magnesio y en grasas Omega 3. A medida que aumenta la flexibilidad, desaparecen muchos de los dolores musculares provocados por las tensiones y por las malas posturas.





Equilibra el Sistema Nervioso → Por último, el yoga estimula la relajación, hace más lenta la respiración y ayuda a equilibrar el sistema nervioso autónomo, compuesto por el sistema nervioso simpático (SNS) y el sistema nervioso parasimpático (SNP). El yoga activa el SNP, que favorece la relajación, reduciendo el ritmo cardiaco y la presión sanguínea, y facilita la recuperación en situaciones de estrés. Uno de los secretos del yoga documentado en numerosos estudios es que, al combinar posturas dinámicas con la relajación, resulta mucho más eficaz como herramienta para combatir el estrés que cualquier ejercicio de relajación que no vaya acompañado de ninguna otra práctica dinámica. De esta forma, además, se consigue mantener un equilibrio en el sistema nervioso.  


El yoga y la meditación nos pueden ayudar a hacer cambios personales y sociales, cambiar nuestros patrones.
De todos los cambios positivos que una persona puede hacer en su vida, aprender a respirar profunda y completamente es, probablemente, el más eficaz para elevar la conciencia, incrementar la salud, la vitalidad y la conexión en la vida de uno. 
 




"Tu cuerpo es un templo, cuídalo.
Tu mente es energía, dirígela.
Tu alma es proyección, representala."









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